Dirigimos nuestra mirada hacía lo profundo, y amablemente hacemos la transferencia de nuestra consciencia de lo habitual, superficial, aparente, circunstancial e impermanente,... olas, del movimiento de los aires....
...al abandono, reposo, sensibilidad y apertura, lucidez.....ecuanimidad.
cuerpo comodo y confortable, mente sensible y lucida. Nos absorvemos libre de toda fijacuón.
Refugio y Motivación.
MEDITACIÓN REFLEXIVA:
...cuando buscamos una prueba de la verdad, lo que intentamos hacer es algo parecido a lo que haría una sombra que buscara la prueba de su substancia.
Veamos lo falso en lo falso, y entonces no tendremos que buscar más la verdad.
lo que se busca es el buscador mismo
¿Acaso puede verse un ojo a sí mismo?
INTEMPORALES
NO ESPACIALES
NO COGNOSCIBLES SENSORIALMENTE
ÉS LO QUE SOMOS
TEMPORALES
FINITOS
COGNOSCIBLES SENSORIALMENTE
ÉS LO QUE PARECEMOS SER COMO OBJETOS SEPARADOS
Considera lo que eras antes de adquirir la forma fisica.
¿Necessitavas entonces alguna prueba de algo?
La questión de la prueba surge sólo en la existencia relativa, y toda prueba que se ofrezca dentro de los parámetros de la existencia relitava no puede ser más que una falsedad.
Mostrando entradas con la etiqueta espiritualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta espiritualidad. Mostrar todas las entradas
martes, 28 de abril de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
jueves, 2 de abril de 2009
¿Qué es un Buda?

Un Buda es alguien que comprende el máximo potencial de la mente.
Por lo tanto algún día todos nos convertiremos en Budas.
Este máximo potencial es un estado total, de claridad ilimitada. Está lleno de un amor universal e infinito de una compasión ilimitada y lleno de un poder tremendo para ayudar a otros.
El viaje para lograr este estado envuelve liberar la mente de sus limitaciones más burdas, tales como el apego, la ira, la envidia, la ignorancia, y la arrogancia.
Además de liberarla de limitaciones más sutiles tales como la percepción dualista, que todo lo divide en objeto y sujeto.
Alguien que complete este viaje de liberación perfectamente se convierte en un Buda. Así lo hizo Sakyamuni Buda hace 2500 años en la India. A través de la gran claridad de su mente, enseñó las verdades universales de la existencia.
sábado, 21 de febrero de 2009
ESCRITO POR : M.V. KALU RIMPOCHÉ
Busca en ti mismo la fuerza del propósito, la fé en la propia regeneración. Tu divinidad te espera, esfuérzate en hallarla y actualizarla.
Practica en todo momento la religión universal del bien, sin distinción de creencias, de clases, de partidos, de intereses, de nacionalidades, de razas, de reinos de la naturaleza.
Relega al olvido tus faltas y limitaciones pasadas para renacer con renovados estímulos a una vida mejor, entonces tácitamente serás merecedor de la invisible ayuda.
Practica la simpatía y adquiere el hábito del contento a través de todas las circunstancias. Decídete a realizar el leve esfuerzo de prescindir de los pequeños defectos.
Lucha con todas tus fuerzas contra la depresión, el tedio, y el mal humor.
Combate los métodos dominantes de actitud y grosería, e imponte la condición de ser amable con todo el mundo.
Procura dar todas las facilidades posibles a los demás, ayúdales a descubrir su camino más noble y a seguirlo.
Haz de la generosidad de pensamientos y acción tu ley silenciosa. Proponte firmemente no censurar a nadie, ni aún en pensamientos. ¿Qué sabemos de las verdaderas causas de los actos ajenos?. Esfuérzate por el contrario en comprenderles.
Adopta una divisa solaz de alegría a todas horas, entonces la luz oculta que guía al mundo, te la incrementará y te sorprenderás de los resultados.
Procura no autoexaltarte ni compadecerte, es decir, no pienses demasiado en ti sino con el fin de perfeccionarte.
Invoca la ceremonia como fórmula de salud integral de equilibrio del cuerpo y del espíritu, porque la armonía es la ley del universo.
Irradia con humildad tu mensaje viviente de belleza, de espiritualidad, de paz, en un mundo atormentado, materializado, desorientado. Él necesita de tu eficaz contribución, ofrécele tu mente positivizada, tu cuerpo puro, tu aura armoniosa, tu contentamiento radiante, tu fé sin límites en la bondad de la vida y en las leyes que conducen a un alto fin, la evolución humana.
Busca en ti mismo la fuerza del propósito, la fé en la propia regeneración. Tu divinidad te espera, esfuérzate en hallarla y actualizarla.
Practica en todo momento la religión universal del bien, sin distinción de creencias, de clases, de partidos, de intereses, de nacionalidades, de razas, de reinos de la naturaleza.
Relega al olvido tus faltas y limitaciones pasadas para renacer con renovados estímulos a una vida mejor, entonces tácitamente serás merecedor de la invisible ayuda.
Practica la simpatía y adquiere el hábito del contento a través de todas las circunstancias. Decídete a realizar el leve esfuerzo de prescindir de los pequeños defectos.
Lucha con todas tus fuerzas contra la depresión, el tedio, y el mal humor.
Combate los métodos dominantes de actitud y grosería, e imponte la condición de ser amable con todo el mundo.
Procura dar todas las facilidades posibles a los demás, ayúdales a descubrir su camino más noble y a seguirlo.
Haz de la generosidad de pensamientos y acción tu ley silenciosa. Proponte firmemente no censurar a nadie, ni aún en pensamientos. ¿Qué sabemos de las verdaderas causas de los actos ajenos?. Esfuérzate por el contrario en comprenderles.
Adopta una divisa solaz de alegría a todas horas, entonces la luz oculta que guía al mundo, te la incrementará y te sorprenderás de los resultados.
Procura no autoexaltarte ni compadecerte, es decir, no pienses demasiado en ti sino con el fin de perfeccionarte.
Invoca la ceremonia como fórmula de salud integral de equilibrio del cuerpo y del espíritu, porque la armonía es la ley del universo.
Irradia con humildad tu mensaje viviente de belleza, de espiritualidad, de paz, en un mundo atormentado, materializado, desorientado. Él necesita de tu eficaz contribución, ofrécele tu mente positivizada, tu cuerpo puro, tu aura armoniosa, tu contentamiento radiante, tu fé sin límites en la bondad de la vida y en las leyes que conducen a un alto fin, la evolución humana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
